Una… ¿historia de terror?

Acabas de acostarte y apagar la luz de la habitación. Hace tan sólo unos minutos que se han ido unos amigos a los que habías invitado a cenar. Tampoco hay nadie más en casa, estás completamente solo, una suerte teniendo en cuenta que no tienes intención de madrugar, así nadie te despertará. Pensando en esto poco a poco vas quedándote dormido…

De pronto te despiertas sin saber muy bien porqué. Te encuentras algo desorientado, ves la habitación oscura, todavía es de noche. Por el rabillo del ojo ves moverse algo en la cama de al lado. Asustado intentas girar la cabeza para mirar hacia tu izquierda, pero te das cuenta de que te resulta imposible. Tus brazos y tus piernas tampoco responden. Estás completamente inmovilizado. La figura oscura a la que no puedes mirar directamente pero sí ves moverse, continúa ahí.

Empiezas a sentirte confuso sobre si realmente se fueron todos tus amigos… ¿estará alguno de ellos durmiendo en la cama de al lado?

El silencio absoluto de la noche de repente se rompe por una respiración tranquila pero profunda que se oye detrás de ti, en el cabezal de la cama, casi al lado de tu oído, tan cerca de ti que podría tocarte en cualquier momento. Su respiración contrasta con la tuya, cada vez más acelerada.

Unos golpes procedentes del comedor te hacen pensar que alguien ha entrado en casa. ¿Ladrones? ¿Qué harán si se dan cuenta de que estás ahí? Quieres levantarte y huir, gritar pidiendo auxilio, llamar a la policía… pero todo es inútil, sigues sin poder moverte y ni siquiera el más leve sonido brota de tu garganta.

Descartas la posibilidad de que todo sea un sueño… ¡es tan real! Empiezas a pensar que podrían ser alucinaciones, y te asusta tanto o más que pensar que realmente hay alguien ahí. ¿Puede ser el inicio de un trastorno psicótico? ¿Tengo esquizofrenia? ¿Qué me va a pasar? Miles de preguntas afloran en tu mente.

Después de contaros esta “historia de miedo” y poneros en situación, os pregunto… ¿qué creéis que es? ¿os ha pasado esto o algo similar alguna vez?

Parálisis sueñoLo cierto es que no es nada grave, y además algo bastante común. Si lo habéis experimentado alguna vez o incluso os sucede con frecuencia ¡Podéis estar tranquilos! Este fenómeno se conoce como parálisis del sueño y es tan común que se estima que alrededor del 50% de las personas lo experimentan al menos una vez en la vida. Realmente la parálisis, como su nombre indica, se refiere únicamente a la incapacidad para mover el cuerpo, no a las alucinaciones, de las que ahora hablaremos. Es importante recalcar que no es un sueño, estamos despiertos y conscientes, pero para que nos entendamos podemos decir que nuestra mente ha despertado antes que nuestro cuerpo. Durante la fase REM del sueño (en la que soñamos) los músculos de todo nuestro cuerpo se paralizan, excepto los que permiten la respiración y los de los ojos. Habitualmente esto sólo sucede mientras estamos dormidos, pero en ocasiones podemos despertarnos y continuar con nuestros músculos paralizados. Puede suceder tanto cuando nos estamos durmiendo, al principio de la noche (forma hipnagógica) o al despertar (forma hipnopómpica).

Y respecto a las alucinaciones: no siempre suceden, puede darse parálisis del sueño sin una alteración en la percepción. Eso sí, cuando ocurren añaden más terror y angustia a la ya de por sí preocupante parálisis. Suele percibirse el entorno (la habitación en la que se duerme) perfectamente, pero con sombras que se mueven, sensación de presencia, susurros, luces, oír que te llaman por tu nombre, etc. Por lo tanto, esta experiencia se vive como algo terrorífico, y muchas personas piensan que se están “volviendo locas” o que algo sobrenatural les está ocurriendo.

Amparo Puche García