Los muñecos anatómicos forenses

abusoEl abuso sexual infantil es un problema mucho más frecuente de lo que nos pensamos. Recientemente las denuncias de abuso sexual se han incrementado notoriamente, debido posiblemente a la tendencia de algunos profesionales a creer sin cuestionamiento la acusación de un menor y al empleo de técnicas inadecuadas de entrevista, que contribuyen a confirmar alegaciones falsas. Además, es probable que no se denuncien todos los casos reales, pero también parece que no todos los casos que se denuncian son reales. Los niños son capaces de mentir y es difícil saber cuándo lo hacen.

En contextos jurídicos y forenses se han desarrollado múltiples herramientas para evaluar la credibilidad de los testimonios de los niños supuestamente abusados. Y una de ellas es la que vamos a tratar en este artículo, los controvertidos muñecos anatómicos.

Los muñecos anatómicos son muñecos diseñados especialmente para facilitar el relato infantil en casos MUÑECOSde abuso sexual a menores de seis años, ya que poseen escasas habilidades verbales para relatar lo sucedido. Se trata de muñecos de paño de aproximadamente 40 cm de largo. Vienen provistos de los elementos necesarios para representar al varón y/o a la mujer. No sólo en lo que respecta a los genitales sino a todas las partes del cuerpo que puedan estar involucradas en todos los actos de abuso.

Dichos muñecos son tratados como un test proyectivo, basado en la idea de que durante la interacción con los muñecos el niño que teóricamente ha sido abusado mostrará de una manera espontánea y gráfica supuestamente lo sucedido. El menor tiene la oportunidad de manipular los muñecos libremente.

Normalmente relatan un juego en forma sexualizada, no adaptado a su edad ni a su etapa evolutiva global. Solo quién lo ha vivido puede relatar un intercambio oral, anal o vaginal. Pero no sólo eso, también pueden servir simplemente para que el niño señale o explique explícitamente que partes del cuerpo fueron tocadas por el supuesto agresor.

Es importante remarcar el hecho de que existen múltiples diferencias individuales entre un niño y otro, por tanto hay que evaluar siempre si es adecuado utilizar esta técnica en cada caso en concreto. Además, también hay que evaluar si el niño ha sido expuesto ante esta técnica con anterioridad, ya que la reacción no será la misma que si es la primera vez lo que ve.

Algunas recomendaciones para el uso de estos muñecos son:

  • No colocar a los muñecos en posiciones sexualmente explícitas, ya que aumentaría aún más si cabe, la tasa de sugestionabilidad.
  • No estimular la idea de que los muñecos son un juguete, si no que se debe advertir a los niños que los muñecos deben ser usados como una forma de relatar algo que ha ocurrido en realidad.
  • Evaluar si el niño utiliza el muñeco como una representación de sí mismo o de otra persona. Hay que conocer que es lo que representa realmente.
  • Grabar en vídeo durante la utilización de esta técnica para que se pueda observar la conducta del niño con los muñecos, los comentarios que realiza al respecto y las reacciones o conductas no verbales, como la ansiedad, el miedo o el enojo.
  • Si durante la utilización de los muñecos se observa que el niño conoce conductas sexuales orales, anales o genitales, la sospecha de abuso es mucho mayor. Pero hay que tener en cuenta, que esMUÑECOS ANATÓMICOS lógico y normal que los niños no abusados exploren con los dedos los orificios vaginales o anales de los muñecos.
  • Se pueden mostrar todos los muñecos y el menor puede hacer una elección espontánea del muñeco que lo represente.
  • Así también, se le puede pedir que con los muñecos disponibles forme una familia al completo. Así podrá ir trabajando con los nombres de diferentes género para ir avanzando en las diferencias sexuales de uno y de otro.
  • Le podemos explicar al menor que puede sacarle la ropa a los muñecos para verificar si esas diferencias existen en estos muñecos, y así se continua con un relato espontáneo de comentarios y demostraciones.
  • Los muñecos anatómicos sirven como “pantalla diagnóstica”, ante la visión de los muñecos, el niño puede emitir respuestas emocionales o afirmaciones poco frecuentes que el entrevistador siempre tiene que tener muy en cuenta para seguir indagando.

Finalmente tenemos que tener en cuenta que el uso de los muñecos anatómicos para la evaluación de menores supuestamente víctimas de abuso sexual tiene sus problemas, mayoritariamente éticos. Debemos saber que existe un alto nivel de sugestionabilidad, llevando al niño a implicarse en juegos sexuales. Además, siempre deben ser utilizados con prudencia, de mano de un profesional y junto a otras pruebas complementarias.

Mª Pilar Ferre Ribera